Lo que no sabías sobre la semilla de limón: ¡también tiene beneficios!

Seguro más de una vez tiraste las semillas del limón sin pensarlo. Pero lo que pocos saben es que estas semillitas tienen un montón de propiedades buenas para la salud. Aunque suelen pasar desapercibidas, si se usan con moderación, pueden volverse un gran aliado natural.

Uno de sus beneficios más interesantes es su poder antioxidante. Están llenas de flavonoides, limonoides y vitamina C, que ayudan a proteger tus células del daño que causan los radicales libres. Eso se traduce en menos envejecimiento y menor riesgo de enfermedades a largo plazo.

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También tienen propiedades antibacterianas y antifúngicas. Algunos estudios han encontrado que los extractos de estas semillas pueden frenar el crecimiento de ciertos hongos y bacterias. Así que pueden echarte la mano cuando se trata de reforzar tus defensas o prevenir infecciones leves.

En cuanto a la digestión, también tienen lo suyo. Contienen aceites naturales y un poco de fibra, lo que ayuda a mover mejor el intestino y a combatir el estreñimiento. Incluso hay quienes las usan como un desparasitante suave.

Otro punto a favor es que estimulan el hígado. Sus compuestos amargos pueden activar la función hepática, lo que ayuda a eliminar toxinas y a mejorar la forma en que el cuerpo procesa las grasas. Por eso, algunas personas las incluyen en planes para bajar de peso o desintoxicarse.

Además, el aceite que se extrae de la semilla (por prensado en frío) contiene ácidos grasos buenos, como el linoleico, que pueden ayudar a mantener el colesterol en equilibrio y cuidar el corazón.

Eso sí, no hay que exagerar. Consumir muchas semillas o tomarlas enteras puede irritar el estómago o generar malestar. Lo mejor es triturarlas bien y agregar solo un poco a tus jugos, licuados o infusiones.

En resumen

Aunque a simple vista no lo parezca, la semilla de limón puede ser muy útil si la usas con medida. Es un recurso natural que, lejos de ser basura, tiene varios beneficios para tu salud. Solo recuerda: un poco basta, y siempre escucha a tu cuerpo.

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