Esa pava eléctrica que todos tenemos es súper práctica para calentar agua en un instante… pero si la usas mal, puede ser una fuente de riesgos. Aquí te cuento los errores más comunes y cómo evitarlos de forma sencilla.
1. No recalientes el agua más de una vez ❌
Mucho no lo saben, pero hervir el agua repetidamente puede provocar que se concentren compuestos como nitratos, fluoruro o, si tu agua tiene minerales, incluso metales pesados.
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Con el tiempo, pueden tener efectos en los riñones, el sistema hormonal o el metabolismo. Lo mejor: hierve solo lo que vas a usar en ese momento y evita recalentarla.
2. No llenes la pava más allá de su límite máximo
Pasarse de la línea de llenado es peligroso. Al hervir, el agua puede saltar y entrar en zonas con conexiones eléctricas, lo que incrementa el riesgo de cortocircuitos o incendios.
También puede causar quemaduras si el agua caliente salpica al abrirla. Nada de «llenarlo a tope», por favor.
3. Usa el cable y enchufe en buen estado
Una práctica tan simple como revisar el estado del cable o del enchufe puede ser vital. No uses adaptadores o extensiones flojas o dañadas, porque podrías recibir una descarga eléctrica al menos esperarlo.
4. Limpia el hervidor con frecuencia
Si no limpias tu pava, se acumula calcio y sarro, lo que no solo demora más el calentamiento, sino que deteriora la calidad del agua que consumes. Lo ideal: cada dos o tres semanas, vacíalo y límpialo con una solución de vinagre o limón, rellenándolo con agua y dejándolo hervir un par de veces.
✅ Resumen útil:
| Riesgo | Para evitarlo |
|---|---|
| Recalentar el agua | Hervir solo lo necesario, una sola vez |
| Llenar más allá del límite | Respetar la línea de llenado |
| Cable o enchufe defectuoso | Revisar antes de usar |
| Acumulación de sarro | Limpiar regularmente con vinagre o limón |
































